La última jornada entera en Brugges la dedicamos a la actividad física y a disfrutar del cámping. Por la mañana, ruta en bici por una increíble red de senderos por el Bosque que esta ciudad tiene al este (posiblemente en más zonas también) y que constan de senderos cerrados al tráfico. Después de comer y descansar toco salir a correr por otra fantástica red de senderos para caminantes bastante independiente de la anterior... En resumen, un paraíso para la actividad en naturaleza al lado de una gran ciudad...
La noche en el cámping-punk con barbacoa en bidón y terraza para nosotros solos... Uno de esos sitios que recordaremos tiempo. Un espacio diferente y una gente encantadora (Garcias Jana!!)